孫江教授西班牙文新著
PRÓLOGO DEL AUTOR PARA LA EDICIÓN EN ESPAÑOL

Fue una gran sorpresa enterarme de que mi libro sería traducido al español. Mi vida personal está llena de elementos culturales latinos, por lo que es realmente un placer que mi libro se publique en la lengua de Cervantes. A pesar de que la problemática y el estilo no son muy diferentes al de los de los investigadores occidentales, después de todo, este libro fue escrito para lectores chinos, por lo que no deja de inquietarme cómo será la recepción en España e Hispanoamérica.
En estas páginas indago en la modernidad china y en los discursos esencialistas sobre China, sin intentar dar respuestas definitivas.
En la década de 1960, con base en la reflexión sobre el «centralis-mo occidental», la sinología norteamericana enfatizó en la necesidad de estudiar las particularidades propias de la modernidad en el país asiático y, como un «punto de partida premoderno», se focalizó en la dinastía Ming de finales del siglo xVI. La historiografía japonesa sobre Asia, sin embargo, en la década de 1980, planteó el nacimiento de la modernidad china en la dinastía Song. Esta teoría fue muy discutida por los círculos internacionales, pero independientemente de estas posturas, hoy la mayoría de los académicos está de acuerdo en que los «tiempos modernos» de China comienzan hacia mediados del siglo xix.
En 1874, Li Hongzhang, un alto funcionario de la dinastía
Qing, se lamentaba en un informe al emperador Tongzhi sobre los «cambios sin precedentes» que estaba experimentando el Imperio.
El gobierno confuciano no había podido enfrentar la compleja situación de las múltiples relaciones con países extranjeros y el futuro se presentaba como un caos indescifrable. Esta sensación de rupture temporal y vacilación cambió hacia finales del siglo xIx y principios del xx. En 1901, Liang Qichao, uno de los grandes pensadores re-formistas, planteaba en su artículo «Sobre la era de transición»: «La transición es interminable. Sin ella, la humanidad está al borde de la extinción». Además de explicar la evolución del ser humano, el autor comentaba con ansiedad cómo eran sus expectativas para el futuro.
Este optimismo influyó en la dirección de la política china y se convirtió en la fuerza promotora del movimiento comunista.
A diferencia de otros libros que he escrito sobre la revolución china del siglo xx, este se centra en la era prerrevolucionaria desde tres perspectivas diferentes. La primera es la controntación norte-sur, algo propio de la historia china, así como entre la cultura agrícola y la nómada. ¿Cómo se reflejan estos conflictos y sus resoluciones en la idiosincrasia del pueblo y su historiografía? En mi caso, lo he explorado a través de las asociaciones, para luego señalar la proyección histórica del nacionalismo moderno. La segunda perspectiva es el contacto entre Oriente y Occidente, dado que, bajo el impacto de las fuerzas occidentales, los intelectuales de la China imperial comenzaron a pensar la cuestión de la identidad en un contexto global. Los discursos relativos a los orígenes nacionales y características raciales son distintivos de esta etapa. Finalmente, la tercera perspectiva es la relación entre lo interno y lo externo. El cristianismo, como religión extranjera, se integró gradualmente en la sociedad china, no sin generar sospechas y resistencias. Muchos litigios con los cristia-nos, considerados como el epítome del conflicto entre China y Occi-dente, en mi opinión, pueden entenderse como un problema propio de la sociedad en la que se inscribían. En este sentido, es necesario repensar cómo se comprende la modernidad de China. Desde mi punto de vista y también de otros colegas, la historia conceptual brinda herramientas útiles, que permiten investigar conceptos clave que influyeron en la política y en las sociedades modernas, remontándonos a los orígenes de cada concepto.
La palabra «traducir» deriva del participio pertecto translatus, cuya primera persona del singular es transfero en latín. Mientras fero signitica trasladar, transfero es trasladar de un lugar a otro. Sin dudas, llevar una obra de un idioma a otro es una tarea difícil, por lo que agradezco a la traductora y protesora Xia Tingting por su arduo trabajo y a la editorial Icaria. Así como en 1615, Cervantes dedicó, con humor, la segunda parte de Don Quijote al conde de Lemos para que le financiara la publicación, afirmando exageradamente que hasta el emperador chino estaba ansioso por leerla, en mi caso, como autor, también agradezco al proyecto de Traducción Académica del Chino del Fondo Nacional de Ciencias Sociales de China por financiar la publicación de mi libro en español.
西班牙文版序言
得知我的著作將被譯成西班牙語出版,實屬意外之喜。我個人生活中本就充滿了拉丁文化元素,因此拙作能以塞萬提斯的語言面世,於我確是樂事一樁。儘管書中所論議題與寫作風格同西方學者並無大異,但此書終究是為中文讀者而寫,對於它在西班牙及拉丁美洲將獲得怎樣的反響,我仍不免心懷忐忑。
在本書中,我探究了中國的現代性以及關於中國的本質主義論述問題,但並不試圖給出終極答案。20世紀60年代,基於對“西方中心主義”的反思,美國的漢學(中國研究)強調必須探究中國自身現代性的獨特性,並將16世紀末的明朝視為一個“前現代的起點”加以聚焦。然而,日本的東洋史學在80年代提出了中國現代性誕生於宋朝的觀點。此說在國際學界曾引發廣泛討論,但無論持何種立場,如今多數學者傾向於認為中國的“近現代”始於19世紀中葉。
1874年,清朝高官李鴻章在一份奏折中向同治皇帝慨嘆帝國正遭遇“數千年未有之變局”。儒家治下的政府已無力應對與多國交涉的複雜局面,未來彷彿一片無法破解的混沌。這種時代斷裂與徬徨之感,在19世紀末20世紀初開始發生變化。1901年,改革派大思想家梁啓超在其文章《過渡時代論》中提出:“過渡無已時,一日不過渡,則人類或幾乎息矣。”作者在闡釋人類演進的同時,也滿懷焦慮地述說了對未來的期待。此種樂觀精神影響了中國政治的走向,並成為共產主義運動的推動力量。
不同於我其他關於20世紀中國革命的著作,本書聚焦於革命前的時代,並從三個不同視角展開。其一是中國歷史固有的南北對峙,以及農耕文化與遊牧文化之間的衝突。這些矛盾及其解決之道如何反映在民族性格與歷史書寫之中的?我通過各類社團組織對此進行探討,進而指出了現代民族主義的歷史投影。其二是東西方的接觸,在西方力量的衝擊下,中華帝國的知識分子開始在全球語境中思考身份認同問題。關於民族起源與種族特性的論述,正是這一階段的顯著特徵。最後,其三是內與外的關係。基督教作為外來宗教,雖不免引發猜疑與抵制,仍逐漸融入中國社會。許多涉及基督徒的訟案,雖被視為中西衝突的縮影,但我認為亦可理解為它們所處社會內部問題的顯現。在此意義上,有必要重新思考應如何理解中國現代性的問題。在我與一些同行看來,概念史提供了有益的工具,使我們能追溯影響現代政治與社會之關鍵概念的起源,並加以探究。
“翻譯”一詞源自拉丁語過去分詞translatus,其第一人稱單數形式為transfero。其中fero意為搬運,transfero即指由此處移至彼處。將一部作品移至另一種語言,無疑是一項艱辛的工作,在此感謝譯者兼校者夏婷婷女士付出的艱巨勞動,也感謝Icaria出版社。1615年塞萬提斯曾風趣地將《堂吉訶德》第二部題獻給萊莫斯伯爵以獲得資助出版,並誇張地宣稱連中國皇帝都急於閱讀;作為作者,我也同樣感謝中國國家社會科學基金中華學術外譯項目資助本書西班牙語版的出版。